Instituto de Formación Judicial
“el país necesita que los trabajadores, como grupo social, definan cual es la sociedad a la que aspiran, de la misma manera que los demás grupos políticos y sociales. Ello exige capacitación intensa y requiere también que la idea constituya la materia prima que supere a todos los demás instrumentos de lucha”
(Juan. D. Perón, Mensaje a la Asamblea Legislativa, 1ro.de mayo de 1974)
Ante el inminente proceso de reforma en la Justicia de nuestra Provincia, tenemos el deber, como Sindicato, de ir delineando la estrategia conveniente a los intereses de nuestros compañeros, para lo cual se hace imprescindible detectar las necesidades del servicio y las inquietudes de los trabajadores, quienes son, en definitiva, los responsables directos de su andar.
En esa inteligencia, al impulso de la reforma pretendemos oponerle el contra impulso de nuestro trabajo para recibirla y materializarla.
La creación de un instituto de capacitación proyectado, realizado y plasmado por los propios trabajadores, constituye hoy nuestro mayor desafío.
La idea de complementar la tarea del Centro de Capacitación (que seguimos integrando) encuentra sustento en la necesidad de hacer efectiva la igualdad de posibilidades y llevar la oferta con prescindencia de cupos o aranceles, haciéndola extensiva a cada asentamiento para contrarrestar las dificultades que implica un traslado debido a las distancias que se deben sortear y al costo que es necesario asumir.
La invitación a participar, colaborar e integrar este espacio que hoy comenzamos a construir, se extiende a quien pretenda acompañan este deseo de trabajar en conjunto y llegar a todos los judiciales, en cada Distrito, en cada Circuito, en Cada Comuna.
Coherentes con el proyecto de inclusión pretendido por el nuevo Gobierno y parafraseando a su titular -quien al dirigir el primer mensaje a la ciudadanía subrayó su firme propósito de tener una provincia no con meros habitantes, sino con ciudadanos- enviamos un mensaje claro a los judiciales de Santa Fe: no los queremos como simples empleados de un Juzgado, los pensamos y los proyectamos como trabajadores realizados. Y como personas felices.
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